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Now playing: Extreme ways, compuesta por Moby, no sé quién interpreta

9.5.08

Fechas festivas

La tradición de mi familia de hacer honor a las fechas festivas (mexicanas y no mexicanas) es casi nula. Hoy es 10 de mayo, día de las madres, felicidades y todo eso. Pero aquí, desde este rincón al que llamo mi cuarto, desde este salón al que llamo mi casa, no sucede nada: mi madre actúa como si fuera cualquier día y prohíbe a sus hijos que le den regalos (el año pasado, pese a la negativa, le regalé unos peces, de los cuales ya no sobrevive ninguno y cuyo guiño aceptó a regañadientas). Es 10 de mayo y no se hará algo especial: mi madre ama la rutina aunque diga que la odia, y cualquier alteración, una cena, un baile, una fiesta, resulta como una herida al alma.

Nunca, que yo recuerde en mi niñez, salimos a comer a un restaurante de comida rápida. Tal vez por mi renuente gusto por la comida (tenía pánico a las pizzas y a otros manjares) o por la terca máxima de la progenitora de que la comida chatarra es dañina para la salud (sí, lo es, pero prohibirle una hamburguesa a un niño no es sólo algo que tenga que ver con enfermedades, es reprimirle una referencia cultural: cuando los amigos deciden cuál hamburguesa es mejor, ¿qué puedes opinar tú, neófito hamburguesero?). Claro, eso y que la coca es mala y el cigarro la peor opción de tu vida.

Hasta ahora, con respecto a la comida, seguimos un patrón, una costumbre odiosa de siempre asistir a los mismos restaurantes, a los cuales vamos más veces que a misa: los domingos, al mismo restaurante saltillense, los días que asistimos a Monterrey, el mismo restaurante neoleonés, Laredo cuenta ya con una mesa apartada para nosotros en el mismo restaurante (y hasta la misma sucursal). Creo que en mi casa hay una cultura de la costumbre y aunque la critique, yo la vivo y la, muy apenas, acepto.

Pregúntenme cualquier otra fecha: 14 de febrero merece un abrazo por la mañana y un hasta mañana por la noche, el día del padre nunca lo celebramos, nada de "viva la independencia de México", nada de día de reyes, nada de día de muertos. El cumpleaños de mi madre, el cumpleaños de mi padre: ambos pasan (o pasaban) desaparecibidos; con respecto a mi cumpleaños, bueno, tengo algunas anécdotas desagradables y una tristeza en los ojos que no puedo con ella. Bueno, ok, lo obligado es el natalicio de don Jesús, la Navidad, pero hasta eso, últimamente siento que es más una fiesta que se celebra por deber y no por gusto: la cena en mi casa con los familiares que pueden asistir (y que cada vez son menos) es también otra razón para que mi madre termine exausta por la noche, quejándose de los platos, de la comida o de la artritis.

No critico a mi familia por todo eso, ni la culpo de mis muchos miedos actuales o mi imposibilidad de hacer las cosas; sé que, si me esforzara, me podría superar a mí mismo. Cuánto quisiera , en una fiesta, dejarme llevar, dejar de pensar, dejar las preocupaciones a un lado, olvidar que existo y que el otro existe, ser yo, aunque eso sea ser nada. Las fiestas son eventos donde mi única constante es mirar repetidamente el reloj, temeroso de que la hora se llegue.

Aquí me tocó vivir, qué se le va a hacer.

10 comentarios:

Mely dijo...

Sólo muchos abrazos y un cachito de una canción de Rosana:

"Te voy a dar la guarida que tiene la vida pa´seguir viviendo, pa´ vivir queriendo, lo mejor de la vida es vivir, es vivir el momento y asi te lo cuento, pa´que tu la bailes, pa´que baile el viento, pa´que bailes conmigo lento..."

Bezo bezo...

DAVID "BAD MOTHERFUCKKKER" MENDOZA dijo...

ASÍ ES...

No sé si la televisión o la cultura popular te obligan a hacer las cosas o realmente las haces por que las "sientes". Por ejemplo, no sé si realmente regalo cosas los 14's de Febrero porque lo siento o para que mi pareja no voltee a ver a las demás parejas y diga: "No importa que sea una fecha mercadotécnica, es el amor lo que está en el aire".

O no sé si amo a mi madre realmente o porque la cultura popular me obliga a amarle y a romperle el hocico, casi automáticamente, a cualquier puñetero cada vez que dice: "Chinga tu madre".

De la navidad mmmmm desprecio toda festividad judeo-cristiana, pero he de admitir que mi lado materialista y vacío se alegra cuando recibe un buen disco jejeje

DAVID "BAD MOTHERFUCKKKER" MENDOZA dijo...

AUNQUE QUE COÑO, ¡SI AMO A MI MADRE! JEJE SALUDOS!

micke torres dijo...

Como diría Fernando Vallejo, "Yo no inventé esta realidad, es ella la que me está inventando a mí"; y parece que en la mayoría de los casos, lo que nos crea a su manera, a la vez, nos destruye, o quizás exagero, y sólo nos complica la vida. Si te es imposible ir en contra de la costumbre, ¿te dejas llevar o insistes un poco más? Recuerda que Sártre dijo: "el hombre está condenado a ser libre", y a los pobres condenados no nos queda más que decidir.

Esther García dijo...

sabes? siento que cuando te pregunte si ibas a festejar el 10 de mayo ha tenido relación con esto. jejjee en mi casa las cosas se festejan para poderle dar luz a lo oscuro en que vivimos, tal vez realmente no lo sentimos, supongo que es por que nos marcan pautas de como debe "vivirse" la vida sin parecer un "Grinch". Y como a ti no me hacen muy feliz mis cumpleaños... aún no sé muy bien el porque.
saludos y cuidate mucho!

Esther García dijo...

error de sintaxis. Al final, traté (me supongo) de decir que al igual que a ti, mis cumpleaños no me hacen realmente feliz ajajajjjaaj
bai

Montse dijo...

OK, grinches (nota de la de la voz: no estoy incluyendo a Melina en esta categoría; besos, besos para ella), me están haciendo enojar.

Jesé: respeto tanto a tu familia como a las costumbres que ella tenga. Te respeto a ti como persona, compañero de clases y amigo. Pero profundamente me consterna la frase con la que cierras esta entrada: "Aquí me tocó vivir, qué se le va a hacer".

Para los demás (menos Mely): Déjense de poses emo y pónganse a vivir la vida.

La Navidad es la onda porque es un/una excelente oportunidad/pretexto para:
1. intercambiar y abrir regalos,
2. reunirse con la familia, y,
3. comer cosas que no se comen en otra época del año mas que en esa.

Haciendo a un lado lo mercadotécnico, el 14 de febrero es la onda porque podemos:
1. atascarnos de dulces y chocolates;
2. mandar/recibir flores; y,
3. abrazar y besar a nuestros amigos, novios, esposos.
Ya sé que no necesita una fecha para hacer todo esto; pero, seamos realistas, la mayor parte del tiempo nos rehúsamos a hacer estas cosas porque somos unos amargados empedernidos y tenemos un miedo paralizante a que nos tachen de blandengues, cursis, sentimentaloides, melosos, etcétera. Según yo, detestaba recibir flores, pero, ¿se acuerdan de ese 14 de febrero en que Renato llegó a la escuela y entró al salón con tremendo ramo de lilies blancas para mí y sólo para mí? XD Vieran qué retebonito sentí.

El 10 de mayo y el Día del Padre son la onda porque, al igual que en Navidad, las familias suelen reunirse para celebrar esas festividades.

Y los cumpleaños son los mejores porque es el día en que más llamadas telefónicas e e-mails recibimos. Nuestros familiares y amigos están al pendiente de nosotros ese día y podemos escoger la forma de celebrarlo sin el consentimiento de los demás.

El sentido de todas estas (y otras) celebraciones lo he encontrado precisamente en todo lo que expuse anteriormente, en que las he usado como pretexto para hacer cosas que normalmente no hacía debido a los prejuicios que se me fueron metiendo en la cabeza. Esto me ha llevado a experimentar, conocer y aceptar la faceta convencional de mi personalidad. Me ha ayudado a ser un poquito más como yo quiero ser y no como los demás quieren que sea. Disfruto ser convencional de cuando en cuando. Y sí, soy asquerosa y rabiosamente feliz : )

Ah, Jesé, otra cosa más: No conozco a ninguna mamá que diga "Para el Día de las Madres, quiero que me regalen tal cosa". Todas las que conozco (incluída la mía) dicen que prefieren no recibir regalo alguno.

He dicho.

Montse.

Edith Onofre dijo...

ay que caray!!a mi como me gustan las festividades!!aca por mis rumbos (entiendase mi casa) usamos cualquier pretexto para festejar. La única festividad que ultimamente, ya algunos años, se siente floja es navidad. Sera que ya no somos niños y por eso no la sentimos igual! Neee aun asi se pone pino y toda la cosa. El día de las madres... bueno mi mama festejó con chiles rellenos, que no preparó ella (ese es el verdadero regalo), la familia (mis dos hermanos, un tio y ya) y dos pasteles que hasta hoy no se acaban. Pero bueno hubo festejo y la homenajeada feliz.


saludos y bye

Anónimo dijo...

Yo por años y años (infancia, pubertad, adolescencia) viví las fiestas como eventos francamente traumáticos... casi siempre terminaba en algún rincón llorando, realmente patético mi caso hjaja... pero ahora disfruto bastante las fiestas, disfruto sobre todo las charlas con los amigos... disfrute mucho la charla del otro día...un gran suceso... gracias por su presencia, sus palabras, sus miradas, su compartir ideas, frases, dudas, teorías, anécdotas, datos curiosos... mi estimado letrólogo, aquí sigo, aquí seguimos.

Emilia Eloísa.

Anónimo dijo...

Il semble que vous soyez un expert dans ce domaine, vos remarques sont tres interessantes, merci.

- Daniel