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Now playing: Extreme ways, compuesta por Moby, no sé quién interpreta

12.6.09

Trozos

Era la segunda vez que la veía y no sé por qué me daban unas ganas terribles de llorar.
Hincarme y verle los pies y derramar mis lágrimas en sus dedos.
Seguramente tenía pies bonitos. Ya saben, tenía la mirada, esa mirada que dice que tienes pies bonitos. No pude averiguarlo porque su tacón era cerrado. Pero debía de tenerlos.
No pudimos hablar y fue mejor.
Yo la llamé Trozos porque su conversación parecía siempre estar en pedazos.
Me imaginé hablando con ella, borracho, contándole anécdotas sobre mis amigos, prometiéndole que ellos eran mil veces mejores que yo.
Trozos me veía y no sonreía mucho.
Trozos parecía pintada a trazos. Si ella me hubiera permitido pintarla, habría sido el mismo desastre: las mismas pinceladas inseguras que permearían un rostro de belleza indecisa.
Trozos nunca supo mi nombre y yo alguna vez supe el de ella, pero lo olvidé.
Ayer vi a Trozos. Habían pasado años. Le dije que había querido llorar enfrente de ella. Que ahora lo único que me quedaba para darle eran mis lágrimas. Trozos me sonreía. Trozos dijo que esa segunda vez que nos vimos, lo único que deseaba era compartir un pedazo de pastel conmigo.
Fuimos a comer pastel, Trozos y yo. Esta vez ella llevaba sandalias. Sí. Eran hermosos.

3 comentarios:

Mel dijo...

Esas ganas de llorar...

Creo que la chica se llama Trozos porque muchacho imagina trozos de ella, sus pies, su conversación, su rostro.
El texto también muestra señales de trozos como las anécdotas que siempre son trozos de momentos, nunca las cuentas igual.
Y el final me encantó, Trozos y muchacho van a comer un pedazo de pastel, que también es un trozo!!!
Lo de las sandalias... de lo más mejor.

Un texto trozado, jajaja. bromita.

Me gustó mucho. Tiene esa cosa de ti que salta de las letras.

Eugenia dijo...

Hola Jesé, es muy temprano, pero tengo miedito asi que prendo la compu para sentirme un poco más acompañada. Me gustó tu texto y también lo de las sandalias.

Yo también conozco a un Trozos.

Lo único que me puso triste es saber que las mujeres hermosas tienen pies hermosos.

Mis pies son anchos y grandes, muy grandes, pero al menos son buenos cimientos ja ja aj

bueno, a ver si subes más para leerte y trataré de subir más yo al blog que ya está muy abandonado ja ja

que tengas un buen viernes y un fin chido!!

Anónimo dijo...

Me gustó y me hizo pensar que el anonimato es también algunos pedazos de una persona. Acertados los comentarios de Melina. Saludos a ella y a Eugenia. Saludos, Jesé.
Livio